(*) José Padrón (2004). Aspectos claves en la evaluación de Teorías.
Las teorías suelen
formar parte de redes teóricas, sistemas en los que algunas de ellas cubren
hasta los límites más amplios del universo de hechos, mientras que otras cubren
sectores internos muy específicos y otras cubren sectores intermedios. Muchas
veces, los procesos de construcción teórica recurren a la estrategia de
explicar un universo determinado de hechos subsumiéndolo bajo la etiqueta
de otro universo aun más amplio, para el cual ya existe una Teoría.
Entonces no hacen más
que derivar de esta Teoría preexistente una Teoría particular, con lo cual la
primera se convierte en Teoría General y la segunda en Teoría Específica o
Especial. Según este criterio, tendríamos otros tres tipos de Teoría:
- Teoría General:
explica un universo de hechos hasta sus límites más amplios.
- Teoría
Intermedia: explica un universo de hechos propiamente incluido en el de una
Teoría General.
- Teoría
Específica: explica un universo de hechos propiamente incluido en el de una
Teoría Intermedia.
Tipos de Teoría según el nivel de elaboración, de madurez o de
aproximación
Este criterio aparece
propuesto por Bunge (1985), basado en el hecho real de que las investigaciones
no son desde el principio perfectas ni logran plenamente su objetivo de una
sola vez. Más bien, las teorías nacen imperfectas y progresivamente van
madurando en el tiempo a través de sucesivos reajustes, cada vez con mayor
elaboración y aproximaciones crecientes. Bunge propuso el término de "Profundidad", para referirse a
este criterio, al cual corresponden los siguientes tipos de Teoría:
- Teorías
Profundas: las de mayor elaboración.
- Teorías
Semi-Profundas: de un grado intermedio de crecimiento y reajuste
- Teorías Poco
profundas: las de primer acercamiento.
Esto quiere decir que no
todas las investigaciones están obligadas a generar Teorías Profundas. Algunas
pueden válidamente orientarse a reajustar Teorías previas de menor grado de
profundidad y otras a construir teorías de primer acercamiento. Precisamente,
todo esto es absolutamente necesario para poder, gracias a la Crítica y a la
Evaluación, ir generando conocimiento científico de calidad.
Tipos de Teoría según el lenguaje de representación
Este criterio se
fundamenta en el hecho de que toda Teoría es una representación de un mundo, no
el mismo mundo en sí. Por tanto, las Teorías tienen carácter simbólico
(representacional) y, por tanto, tienen también carácter lingüístico. En ese
sentido, las Teorías son un Lenguaje que representa un Mundo.
Pero, por otra parte,
existe el lenguaje natural, que utilizamos cotidianamente para expresar
nuestras representaciones acerca del mundo circundante, en general. Y este
lenguaje natural tiende a ser espontáneo, no demasiado controlado, de donde
resultan palabras con múltiples sentidos, sentidos con múltiples palabras,
estrategias de enmascaramiento y persuasión, etc., todo lo cual conduce a un
alto grado de ambigüedad e imprecisión. Una convicción clásica dentro del
pensamiento empirista y racionalista es que, si queremos que nuestras Teorías
sean adecuadas, debemos sustituir el lenguaje natural por lenguajes
artificiales dotados de mínima ambigüedad y máxima capacidad representacional.
Fue así como surgieron los lenguajes formales de la lógica y las matemáticas,
típicamente utilizados en la construcción de Teorías. Esto nos conduce a
considerar otros tres tipos de Teoría:
- Teorías
Formalizadas: vienen presentadas en un lenguaje artificial, generalmente
lógico-matemático (nótese que también los lenguajes gráfico-diagramáticos,
especialmente los enraizados en laTeoría
de Grafos, constituyen lenguajes artificiales). Para casos de Teorías
formalizadas, véanse algunos ejemplos en Padrón (2002). Dependiendo del sistema
formal utilizado, pueden considerarse varios sub-tipos de Teorías: las axiomáticas, las conjuntistas (predicados
conjuntistas), las legaliformes (en
forma de ecuaciones) y las no
convencionales (como las reglas de reescritura en lingüística,
algunas teorías en química y biología, los recursos diagramáticos, etc.).
Nótese que, por más formalizada que sea una Teoría, siempre contendrá algunas
secciones explicativas o de ampliación que vienen expresadas en lenguaje
natural. Lo que quiere decirse con el término "formalizada" es que el
núcleo completo de la construcción teórica viene dado en un lenguaje
artificial.
- Teorías
Semi-Formalizadas: ofrecen algunas estructuras de lenguaje formal (fórmulas
lógicas, por ejemplo) dentro de una exposición global en lenguaje natural. En
general, es el caso de aquellas Teorías que distinguen sectores relevantes o
críticos, que conviene formalizar, y sectores contextuales amplios, de menos
riesgo, que viene presentado en lenguaje natural. También es el caso de las
TeoríasPoco Profundas, vistas
antes.
- Teorías No
Formalizadas: están construidas totalmente en lenguaje natural, pero
utilizando recursos que eliminen las ambigüedades, tal como las
"definiciones de términos", las "formulaciones
proposicionales" (oraciones encadenadas), etc.
Muchos en el seno de los
enfoques empirista y racionalista sostienen que la formalización es un
requisito indispensable de las Teorías Profundas. Algunos, incluso, llegan a
considerar como Teoría sólo aquellas que vienen presentadas en cálculo
axiomático (véase Bergman, 1971). Muchos otros, en cambio, consideran que la
formalización es tan solo un recurso de claridad, pero jamás un fin en sí mismo
ni tampoco una condición necesaria para las teorías profundas). El objetivo,
más bien, está en prever algún tipo de estrategias que garantice la precisión,
la credibilidad y la posibilidad de crítica.
Tipos de Teoría según la orientación explicativa
Este criterio se
fundamenta en el hecho de que las explicaciones se orientan de acuerdo a
diferentes estrategias. Podemos, por ejemplo, explicar un conjunto de hechos
indicando qué hacen o para qué sirven dentro de su propio sistema, pero también
podemos explicarlo indicando qué efectos condiciona o a partir de qué efectos
viene condicionado, etc. Aunque son muchos y distintos los tipos de Teoría que
pueden obtenerse bajo este criterio, consideraremos provisionalmente los
siguientes:
- Teorías
Causales: son aquellas cuya explicación se orienta a establecer una
relación de causa-efecto entre dos o más variables.
- Teorías
Funcionales o Teleológicas: la explicación se basa en la función que cumple
un elemento dentro de un sistema o en su finalidad procesal-estructural.
- Teorías
Probabilísticas o Estadísticas: la explicación se basa en la frecuencia de
ocurrencia de un hecho. Ejemplo: las investigaciones basadas operativamente en
análisis de varianza y regresión múltiple.
- Teorías
Intencionales: típicas de las explicaciones acerca de hechos sociales, en
que las acciones son interpretadas de acuerdo a la intención del actor.
- Teorías
Disposicionales: típicas de las explicaciones acerca de hechos orgánicos
(incluyendo los humanos), en que los sucesos o comportamientos son
interpretados de acuerdo a ciertas propensiones o tendencias.
- Teorías
Históricas: son aquellas cuya estructura explicativa se orienta a
establecer relaciones entre unos y otros sucesos ubicados en una línea de
tiempo o a explicar un hecho presente o futuro sobre la base de una sucesión de
hechos históricos precedentes.
- Teorías Generativas:
son aquellas orientadas a explicar unos hechos atendiendo al proceso básico y
profundo en virtud del cual dichos hechos se generan.
Tipos de Teoría según su función dentro de la investigación
En el proceso de
investigación las teorías suelen tener funciones diferentes. Por un lado,
de acuerdo al momento o instancia en que se plantean, tenemos dos tipos:
- Teorías de
Entrada o a-teorías:
las teorías pueden usarse como plataforma de entrada para la formulación misma
del problema o pregunta de investigación. Se trata en este caso de teorías
preexistentes que son seleccionadas como marco de análisis y de consideración
con respecto a los objetivos de trabajo y a las perspectivas de desarrollo de
las soluciones o respuestas. En las investigaciones descriptivas, por ejemplo,
estas teorías de entrada pueden jugar un papel importante en lo que se refiere
a la búsqueda de categorías de análisis y de criterios observacionales en
general; en las investigaciones explicativas (o teóricas) las teorías de
entrada constituyen una visión preliminar del problema bajo estudio (Einstein,
por ejemplo, consideró la teoría electromagnética y aun la misma teoría del
éter como teorías de entrada para la construcción de su propia teoría de la
relatividad); en las investigaciones contrastivas o evaluativas las teorías de
entrada son precisamente aquéllas que se someten a evaluación y crítica; y en
las investigaciones aplicativas o tecnológicas las teorías de entrada constituyen
el soporte esencial a partir del cual se proponen prototipos y aplicaciones de
uso y acción.
- Teorías de
Salida o w-teorías:
son aquellas teorías que cumplen el papel de hallazgos o explicaciones
adecuadas a un determinado problema. Evidentemente, este tipo de teorías sólo
existen en las investigaciones explicativas (aquéllas orientadas a producir
teorías). Las Teorías de Salida constituyen el producto terminal de este tipo
de investigaciones.
Por otro lado, de
acuerdo a su utilidad con respecto a las exigencias empírico-teóricas o
metodológicas, las teorías pueden tener una función más ligada a las
necesidades observacionales y explicativas o más ligadas a las necesidades
operativo-procedimentales. Según esto, tendríamos dos tipos de teorías:
- Teorías de
Servicio: son aquéllas que no guardan una relación directa con los hechos
bajo estudio sino más bien con las condiciones metodológicas de trabajo. Por
ejemplo, la Teoría de Probabilidades (en el caso de los diseños estadísticos)
es una teoría de servicio muy útil para el tratamiento metodológico de una
infinidad de problemas, independientemente del contenido específico de dichos
problemas. Lo mismo ocurre con la Teoría de Conjuntos, de Relaciones y
Funciones, las cuales permiten el manejo organizado de propiedades y conceptos,
independientemente del contenido empírico y teórico de éstos.
- Teorías
Sustantivas: son aquéllas que guardan una relación directa con el contenido
empírico y teórico de los datos de la investigación. Así, por ejemplo, la
Teoría de la Acción ha sido en muchos estudios una importante teoría sustantiva
para explicar los hechos discursivos, comunicacionales y lingüísticos.