* Larrea, M
Davenport (1998), enfoca la gerencia del conocimiento desde un punto de vista pragmático al describir diez principios generales para la gerenciación del conocimiento; ellos son:
1. Gerenciar conocimiento es costoso
2. Requiere soluciones híbridas de gente y tecnología
3. Es altamente política
4. Requiere gerentes del conocmiento
5. Brinda más beneficios a partir de “mapas” que a partir de modelos, más a partir
de mercados que a partir de jerarquías.
6. Compartir y utilizar conocimiento con frecuencia son acciones no naturales
7. Significa mejorar los procesos del negocio que se basan en conocimiento
8. El acceso al conocimiento es sólo el principio
9. La gerencia del conocimiento nunca termina
10. Requiere un contrato de conocimiento
Davenport (1998), plantean que la mayoría de los administradores del conocimiento dan por un hecho que en las organizaciones, el conocimiento está ampliamente compartido y que se puede distinguir el conocimiento de la información. El autor antes señalado, recomienda una guía para diferenciar la administración del conocimiento de la administración de la información. Esta guía esboza los siguientes puntos:
1. La administración del conocimiento hace énfasis en el valor agregado para el usuario. La administración de la información hace énfasis en la entrega y accesibilidad de la información.
2. La administración del conocimiento, agrega valor al conocimiento mediante; la filtración, síntesis, interpretación y limpieza del mismo. La administración de la información, procede a la entrega del contenido disponible con muy pequeño valor agregado.
3. La administración del conocimiento, usualmente requiere sobre la marcha contribuciones y retroalimentación de los usuarios. La administración de la información, hace énfasis en la transferencia unidireccional de la información.
4. En la administración del conocimiento, se balancea el enfoque tecnológico y cultural y su creación de impactos. La administración de la información, está muy enfocada a la tecnología.
5. En la administración del conocimiento, la variación en insumos imposibilita la captura automática del proceso de aprendizaje. En la administración de la información, se asume que la información puede ser capturada automáticamente.
Harris (1999) plantea, que el tipo de entorno de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de una organización, soporta la transferencia de información, pero no soporta conscientemente la transferencia de conocimiento. Otra opinión la da World Bank (1999); donde dice que es expresamente fácil y rápido transferir información de un lugar a otro, pero es muchas veces muy difícil y lento transferir conocimiento de una persona a otra.
O’ Dell y Grayson (1998); proponen una estructura comparativa entre una cultura que favorece la transferencia del conocimiento y otra que no; tal como se muestra a continuación:
1. Una cultura pro – transferencia del conocimiento, propicia el aprendizaje a través de la enseñanza y la transferencia de esta. Mientras que en una cultura no pro – transferencia del conocimiento, no hay incentivos o sanciones para promover la transferencia de información.
2. Una cultura pro – transferencia de conocimiento, propicia el entendimiento común a través de compartir historias y experiencias. En la cultura no pro – transferencia del conocimiento, al equipo de trabajo, se les otorga muy poco tiempo para la identificación de las lecciones aprendidas de los proyectos y/o programas educativos.
3. La cultura pro – transferencia del conocimiento, propicia el continuo intercambio y creación de nuevo conocimiento, conforme la experimentación ocurre, la gente comparte y aprende. En la cultura no pro – transferencia del conocimiento, las suposiciones acerca de los proyectos o actividades no son cuestionadas, confirmadas o recusadas.
4. En la cultura pro – transferencia del conocimiento, hay afinidad de áreas de interés y experiencia. En la cultura no pro – transferencia del conocimiento, los individuos son contratados y promovidos en base a su experiencia técnica.
5. La cultura pro – transferencia del conocimiento, propicia las relaciones personales. Mientras que la cultura no pro – transferencia del conocimiento, plantea que las diferentes misiones y visiones de las divisiones, departamentos, niveles del pensum de estudio; producen diferentes culturas que inhiben la transferencia de conocimiento y las lecciones aprendidas.
O’ Dell y Grayson (1998) señalan además, que la administración del conocimiento no depende de la tecnología para hacer el proceso más eficiente. Pero si depende del reconocimiento, que el conocimiento reside en las mentes de las personas, usando tecnología para facilitar su transferencia, no se reemplaza su origen eminentemente humano. Nos deja claro con esto que el Knowledge Management es más que utilización de tecnología, y que la función de ésta es soportar su transferencia.
Knapp (1998); señala que cuando una empresa se involucra en un proyecto que se circunscribe como administración del conocimiento; dentro de los requerimientos de tecnología que debe considerar como obligatorios, es simplificar las herramientas de computo que permitan que la gente se conecte con los sistemas de la organización y que soporten la colaboración incluyendo motores de navegación - búsqueda y tecnologías de almacenamiento de datos. Respecto de las tecnologías de información relacionadas con la administración del conocimiento, señala este autor, que son cuatro las características que una organización transformada por una gestión exitosa de Knowledge Management debe cumplir; ellas son: (1) Ubicuidad, (2) Velocidad, (3) Comunidades Virtuales, (4)Negocios sin Fronteras.
El World Bank (1999), señala que la mayoría de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), ahora disponibles tienden a ayudar más a la diseminación del know- how, pero ofrecen poca asistencia para el conocimiento. Las herramientas que apoyan la creación de conocimiento a menudo están poco desarrolladas, aunque los espacios de trabajo colaborativo prometen muchas oportunidades a través de la facilitación de la participación más allá de los límites de tiempo y espacio.
Un artículo aparecido en The Journal of Business Strategy (anónimo 1998), plantea las características de un sistema ideal de transferencia de conocimiento; ellas son:
1. El número de transmisiones de conocimiento debería ser reducido a uno, para lograr la menor distorsión de conocimiento.
2. Cada uno debería tener acceso a la base de conocimiento de la organización.
3. A cada individuo se le debería dejar ingresar conocimientos al sistema.
4. El sistema debería funcionar a través del tiempo y el espacio, con disponibilidad de la base de conocimiento durante las veinticuatro (24) horas del día.
5. El sistema debería de ser fácil de usar para aquellos que no son expertos en computadoras.
6. El sistema debería comunicar en cualquier lenguaje, el que mejor sea entendido por el usuario.
Hay una fuerte y sinergética relación entre las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) y la administración del conocimiento, esta relación hace que cada vez haya más sofisticación y avance en ambos frentes. En la medida en que las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) se han convertido en las herramientas de escritorio y el vínculo de unos con otros, se ha tenido más acceso a información y al conocimiento de otras personas.
O’ Dell y Grayson, F. (1998); plantea que el papel de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) en la transferencia del conocimiento, hacen posible la conexión de información, pero no hacen que suceda la transferencia de conocimiento; además añade que el hecho de comprar sistemas e implementarlos en la mejor arquitectura informacional no es por si misma, una garantía de transferencia del conocimiento. Por lo que cabe entonces hacer la siguiente reflexión: “algunas veces, demasiada tecnología o el mejor tipo de tecnología, puede mermar los esfuerzos de la administración del conocimiento”.
La gestión del conocimiento no es más que gestionar los flujos de información y llevar la información correcta a las personas que las necesitan… Esta ayuda a las empresas a reaccionar con rapidez ante mercados cada vez más cambiantes. Aún cuando la definición que se hace es bastante limitada, expresa una tendencia creciente en el desarrollo de software de soluciones.
La gestión del conocimiento; se ha convertido en una tendencia reorientadora de muchas prácticas empresariales y organizativas a nivel mundial. Por una parte, se puede decir que gracias a su aparición y amplia difusión los temas de aprendizaje y conocimiento, han cobrado nueva fuerza y perspectiva dentro del sector laboral. Pero por la otra, sin pretenderlo intencionalmente, han reducido y minimizado la concepción de aprendizaje y conocimiento a una simple disposición lógica de contenidos gestionados digitalmente, quedando sin resolver elementos básicos de los nuevos paradigmas de la educación.
En plazos de tiempo muy cortos se está pasando de una lógica de producción vertical, es decir, de línea de ensamblaje, al reconocimiento del que el capital intelectual, parte del llamado know how - el concepto va más allá del “saber hacer”, ya que incluye la experiencia y un conjunto de conocimientos técnicos o prácticos, de los que se obtiene un conocimiento. La sociedad de la información y del conocimiento, basa su experiencia en el desarrollo de herramientas de gestión provenientes de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), conjuntamente con la transferencia del conocimiento. Sin embargo, el advenimiento de éste nuevo modelo significa ante todo una ruptura cultural de la que se derivan procedimientos y actividades dirigidas al cuidado del conocimiento como un capital y, un valor diferenciador de cada organización.
La gestión del conocimiento posee una complejidad que reside en (1) los propios límites de los métodos y procedimientos tradicionales para gestionar una organización, (2) la propia complejidad del proceso de aprendizaje y sus nuevos paradigmas. A los cuales hay que sumar el vertiginoso avance que progresiva e irreversiblemente han impuesto las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), con los procesos globales y la comunicación en “Red”.
La sociedad de información es también una sociedad de aprendizaje, en la que desvanecen los límites espaciales del saber, los tiempos y las rutas organizacionales de la transmisión del conocimiento, transformándose en una comunicación abierta de experiencias que surgen y crecen en función del interés y de los descubrimientos que la sociedad logra mediante las tecnologías de la información y la comunicación (TIC); donde éstas sin duda representan una gran contribución al proceso de enseñanza en la educación superior. Sin embargo para lograr el proceso enseñanza – aprendizaje, deben contemplarse las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) conjuntamente con la transferencia del conocimiento; sólo así se alcanzaría la educación de calidad que la universidad del futuro merece.
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