El progreso de las Ciencias
Sociales a lo largo de la historia ha puesto de manifiesto que ningún método de
investigación es superior a otro (Rodríguez, 2005). Al hacer investigación es
necesario asumir una postura paradigmática, y en especial un paradigma
disciplinar, el cual parte de supuestos, premisas y postulados definidos por la
comunidad científica, para hacer investigación científica, en una episteme
determinada.
Cada paradigma establece
reglas que a su vez formulan vías de investigación que obedecen a sus premisas,
supuestos, y postulados; esas vías que se desarrollan dentro de cada paradigma
se les llamó métodos, y cuando en un paradigma epistémico se desarrollan varias
vías alternativas o métodos para hacer investigación y son aceptadas por la
comunidad científica, se identifica la metodología propia de ese paradigma.
La
orientación metodológica cualitativa no suele partir del planteamiento de un
problema específico, sino de un área problemática más amplia en la cual puede haber
muchos problemas entrelazados que no se vislumbrarán hasta que no haya sido
suficientemente avanzada la investigación. Por esto, en general, el partir de
un problema cierra el posible horizonte que tienen las realidades complejas,
como son las realidades humanas.
La investigación cualitativa
evita la cuantificación es una investigación sin medición, ya que en lugar de
medir variables los investigadores cualitativos realizan registros narrativos
de los fenómenos que son estudiados mediante técnicas como la observación
participante y la entrevista no estructurada. Según Strauss la diferencia
fundamental entre ambos tipos estriba en que la investigación cuantitativa se
centra en el estudio de las relaciones entre variables cuantificadas mientras
que la investigación cualitativa lo hace en contextos estructurales y
situacionales. (Azevedo, 2009).
Desde la perspectiva cualitativa, el interés
de la investigación radica en la descripción de los hechos observados para
interpretarlos y comprenderlos en el contexto global en el que se producen con el
fin de explicar los fenómenos. Centra su atención en el proceso, el
descubrimiento la conexión con los datos, el holismo, el naturalismo, el
humanismo entre otros.
Estos
dos paradigmas proceden de dos tradiciones singulares y completamente diferentes.
El paradigma cuantitativo procede de las ciencias naturales mientras que el
paradigma cualitativo tuvo su origen en los trabajos de antropología social y
de sociología de la Escuela de Chicago. Pérez (1998) defiende la idea de que la
metodología de tipo cualitativa permite una mejor comprensión del contexto
ayudando a que el investigador se sitúe en el marco en el que ocurre el
acontecimiento. Sin embargo no niega las aportaciones de la metodología
cuantitativa porque ambas ofrecen perspectivas interesantes y complementarias
para enfocar la realidad objeto de estudio.
Específicamente, la
investigación cualitativa se caracteriza por contener elementos de gran
complejidad, especialmente frente al carácter interpretativo que encierra este
tipo de investigación, debido a la cercanía y al grado de participación del
investigador y que pudiera resultar en sesgos que imprimirían características
personales al problema en estudio.
De esta forma, según Suárez
(2010), la validez se presenta siempre como una controversia en la
investigación cualitativa, debido a que el investigador corre el peligro de
imponer sus propias definiciones personales sin justificación de lo que
observa. Una de las soluciones al problema de la interpretación personal es
analizar el objeto de estudio desde distintas perspectivas y posiciones e
interconectar cada una de ellas tratando de encontrar una verdad consistente,
aplicable y neutral.
Debido a la insatisfacción
que han producido los resultados de algunos métodos cuantitativos que tienden a
distorsionar o a simplificar excesivamente realidades sociales complejas,
llevaron a que una parte de la Academia adoptará un cambio de actitud hacia una
mayor comprensión de nuevas concepciones. El
Diccionario de la Real Academia define
la cualidad como la “manera de ser de una persona o cosa”; mientras que el
Diccionario que acompaña a la Enciclopedia Británica dice que la cualidad “es
aquello que hace a un ser o cosa tal cual es”.
Es
esta acepción, en sentido propio, filosófico, la que se usa en el concepto de
metodología cualitativa. No se trata, por consiguiente, del estudio de
cualidades separadas o separables; se trata del estudio de un todo integrado que forma o constituye
una unidad de análisis y que hace que algo sea lo que es; aunque también se
podría estudiar una cualidad específica, siempre que se tengan en cuenta los
nexos y relaciones que tiene con el todo, los cuales contribuyen a darle su
significación propia.
De
esta manera, la investigación cualitativa trata de identificar la naturaleza
profunda de las realidades, su estructura dinámica, aquella que da razón plena
de su comportamiento y manifestaciones. De aquí, que lo cualitativo (que es el
todo integrado) no se opone a lo cuantitativo (que es sólo un aspecto), sino que lo implica e integra,
especialmente donde sea importante.
La teoría del conocimiento o filosofía
de la ciencia en que se apoya la metodología cualitativa, rechaza la
especulación (positivista), que considera al sujeto conocedor como un espejo y
esencialmente pasivo, al estilo de una cámara fotográfica. Acepta, en cambio,
el modelo dialéctico, considerando que el conocimiento es el resultado de una
dialéctica entre el sujeto (sus intereses, valores y creencias) y el objeto de
estudio. No existirían, por consiguiente, conocimientos estrictamente
objetivos.
El
objeto, a su vez, especialmente en el área de las ciencias humanas, es visto y
evaluado (supuesto ontológico) por el alto nivel de complejidad estructural o
sistémica, producida por el conjunto de variables bio-psicosociales que lo
constituyen. En general, se considera que toda realidad se encuentra
configurada por sistemas de muy alto nivel de complejidad, donde cada parte
interactúa con todas las demás y con “el todo”.
Estas dos ideas conceptualizadoras (lo
dialéctico y lo sistémico) cambiarán la mayoría de los conceptos metodológicos
que se apliquen. En efecto, la mayoría de los evaluadores de proyectos o
investigaciones cualitativos, suelen hacerlo desde el marco epistemológico del
“modelo especular” (científico-positivista), razón por la cual la evaluación
falla por la base.
Referencias Bibliográficas
Azevedo, T. (2009). Los métodos cuantitativos y
cualitativos. Una perspectiva integradora
Martínez, M. (2005). Actualización de la Epistemología y Metodología en
Educación
Pérez,
G. (1998). Investigación cualitativa. Retos e interrogantes. I. Métodos. Madrid,
La Muralla, S.A. Disponible:
https://psicologiaysociologia.files.wordpress.com/2013/03/gloria-perez-serrano_-cap-1-2.pdf
Rodríguez, O. (2005). La triangulación como estrategia de investigación en
ciencias sociales. [Artículo en
línea]. Mi+D. Número 31, septiembre 2005. Tribuna de debate.
Suárez, N. (2010). Tesis de grado e investigación
cualitativa. Archivo Arquidiocesano de Mérida. Serie: estudios, 11, Mérida, Venezuela.
Glasser,
B. y A. Strauss. (1967). El
descubrimiento de la teoría fundamentada.
New York: Aldine Publishing Company. Traducción original Floreal Forni.
Universidad de Buenos Aires: autor.

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