viernes, 9 de octubre de 2015

Tipos de Teorías

(*) José Padrón (2004). Aspectos claves en la evaluación de Teorías. 
Las teorías suelen formar parte de redes teóricas, sistemas en los que algunas de ellas cubren hasta los límites más amplios del universo de hechos, mientras que otras cubren sectores internos muy específicos y otras cubren sectores intermedios. Muchas veces, los procesos de construcción teórica recurren a la estrategia de explicar un universo determinado de hechos  subsumiéndolo bajo la etiqueta de otro universo aun más amplio, para el cual ya existe una Teoría.
Entonces no hacen más que derivar de esta Teoría preexistente una Teoría particular, con lo cual la primera se convierte en Teoría General y la segunda en Teoría Específica o Especial. Según este criterio, tendríamos otros tres tipos de Teoría:
Teoría General: explica un universo de hechos hasta sus límites más amplios.
Teoría Intermedia: explica un universo de hechos propiamente incluido en el de una Teoría General.
Teoría Específica: explica un universo de hechos propiamente incluido en el de una Teoría Intermedia.
Tipos de Teoría según el nivel de elaboración, de madurez o de aproximación
Este criterio aparece propuesto por Bunge (1985), basado en el hecho real de que las investigaciones no son desde el principio perfectas ni logran plenamente su objetivo de una sola vez. Más bien, las teorías nacen imperfectas y progresivamente van madurando en el tiempo a través de sucesivos reajustes, cada vez con mayor elaboración y aproximaciones crecientes. Bunge propuso el término de "Profundidad", para referirse a este criterio, al cual corresponden los siguientes tipos de Teoría:
Teorías Profundas: las de mayor elaboración.
Teorías Semi-Profundas: de un grado intermedio de crecimiento y reajuste
Teorías Poco profundas: las de primer acercamiento.
Esto quiere decir que no todas las investigaciones están obligadas a generar Teorías Profundas. Algunas pueden válidamente orientarse a reajustar Teorías previas de menor grado de profundidad y otras a construir teorías de primer acercamiento. Precisamente, todo esto es absolutamente necesario para poder, gracias a la Crítica y a la Evaluación, ir generando conocimiento científico de calidad.
Tipos de Teoría según el lenguaje de representación
Este criterio se fundamenta en el hecho de que toda Teoría es una representación de un mundo, no el mismo mundo en sí. Por tanto, las Teorías tienen carácter simbólico (representacional) y, por tanto, tienen también carácter lingüístico. En ese sentido, las Teorías son un Lenguaje que representa un Mundo. 
Pero, por otra parte, existe el lenguaje natural, que utilizamos cotidianamente para expresar nuestras representaciones acerca del mundo circundante, en general. Y este lenguaje natural tiende a ser espontáneo, no demasiado controlado, de donde resultan palabras con múltiples sentidos, sentidos con múltiples palabras, estrategias de enmascaramiento y persuasión, etc., todo lo cual conduce a un alto grado de ambigüedad e imprecisión. Una convicción clásica dentro del pensamiento empirista y racionalista es que, si queremos que nuestras Teorías sean adecuadas, debemos sustituir el lenguaje natural por lenguajes artificiales dotados de mínima ambigüedad y máxima capacidad representacional. Fue así como surgieron los lenguajes formales de la lógica y las matemáticas, típicamente utilizados en la construcción de Teorías. Esto nos conduce a considerar otros tres tipos de Teoría:
Teorías Formalizadas: vienen presentadas en un lenguaje artificial, generalmente lógico-matemático (nótese que también los lenguajes gráfico-diagramáticos, especialmente los enraizados en laTeoría de Grafos, constituyen lenguajes artificiales). Para casos de Teorías formalizadas, véanse algunos ejemplos en Padrón (2002). Dependiendo del sistema formal utilizado, pueden considerarse varios sub-tipos de Teorías: las axiomáticas, las conjuntistas (predicados conjuntistas), las legaliformes (en forma de ecuaciones) y las no convencionales (como las reglas de reescritura en lingüística, algunas teorías en química y biología, los recursos diagramáticos, etc.). Nótese que, por más formalizada que sea una Teoría, siempre contendrá algunas secciones explicativas o de ampliación que vienen expresadas en lenguaje natural. Lo que quiere decirse con el término "formalizada" es que el núcleo completo de la construcción teórica viene dado en un lenguaje artificial.
Teorías Semi-Formalizadas: ofrecen algunas estructuras de lenguaje formal (fórmulas lógicas, por ejemplo) dentro de una exposición global en lenguaje natural. En general, es el caso de aquellas Teorías que distinguen sectores relevantes o críticos, que conviene formalizar, y sectores contextuales amplios, de menos riesgo, que viene presentado en lenguaje natural. También es el caso de las TeoríasPoco Profundas, vistas antes.
Teorías No Formalizadas: están construidas totalmente en lenguaje natural, pero utilizando recursos que eliminen las ambigüedades, tal como las "definiciones de términos", las "formulaciones proposicionales" (oraciones encadenadas), etc. 
Muchos en el seno de los enfoques empirista y racionalista sostienen que la formalización es un requisito indispensable de las Teorías Profundas. Algunos, incluso, llegan a considerar como Teoría sólo aquellas que vienen presentadas en cálculo axiomático (véase Bergman, 1971). Muchos otros, en cambio, consideran que la formalización es tan solo un recurso de claridad, pero jamás un fin en sí mismo ni tampoco una condición necesaria para las teorías profundas). El objetivo, más bien, está en prever algún tipo de estrategias que garantice la precisión, la credibilidad y la posibilidad de crítica.
Tipos de Teoría según la orientación explicativa
Este criterio se fundamenta en el hecho de que las explicaciones se orientan de acuerdo a diferentes estrategias. Podemos, por ejemplo, explicar un conjunto de hechos indicando qué hacen o para qué sirven dentro de su propio sistema, pero también podemos explicarlo indicando qué efectos condiciona o a partir de qué efectos viene condicionado, etc. Aunque son muchos y distintos los tipos de Teoría que pueden obtenerse bajo este criterio, consideraremos provisionalmente los siguientes:
Teorías Causales: son aquellas cuya explicación se orienta a establecer una relación de causa-efecto entre dos o más variables.
Teorías Funcionales o Teleológicas: la explicación se basa en la función que cumple un elemento dentro de un sistema o en su finalidad procesal-estructural.
Teorías Probabilísticas o Estadísticas: la explicación se basa en la frecuencia de ocurrencia de un hecho. Ejemplo: las investigaciones basadas operativamente en análisis de varianza y regresión múltiple.
Teorías Intencionales: típicas de las explicaciones acerca de hechos sociales, en que las acciones son interpretadas de acuerdo a la intención del actor.
Teorías Disposicionales: típicas de las explicaciones acerca de hechos orgánicos (incluyendo los humanos), en que los sucesos o comportamientos son interpretados de acuerdo a ciertas propensiones o tendencias.
Teorías Históricas: son aquellas cuya estructura explicativa se orienta a establecer relaciones entre unos y otros sucesos  ubicados en una línea de tiempo o a explicar un hecho presente o futuro sobre la base de una sucesión de hechos históricos precedentes.
Teorías Generativas: son aquellas orientadas a explicar unos hechos atendiendo al proceso básico y profundo en virtud del cual dichos hechos se generan.
Tipos de Teoría según su función dentro de la investigación
En el proceso de investigación las teorías suelen tener funciones diferentes. Por un lado, de acuerdo al momento o instancia en que se plantean, tenemos dos tipos:
Teorías de Entrada o a-teorías: las teorías pueden usarse como plataforma de entrada para la formulación misma del problema o pregunta de investigación. Se trata en este caso de teorías preexistentes que son seleccionadas como marco de análisis y de consideración con respecto a los objetivos de trabajo y a las perspectivas de desarrollo de las soluciones o respuestas. En las investigaciones descriptivas, por ejemplo, estas teorías de entrada pueden jugar un papel importante en lo que se refiere a la búsqueda de categorías de análisis y de criterios observacionales en general; en las investigaciones explicativas (o teóricas) las teorías de entrada constituyen una visión preliminar del problema bajo estudio (Einstein, por ejemplo, consideró la teoría electromagnética y aun la misma teoría del éter como teorías de entrada para la construcción de su propia teoría de la relatividad); en las investigaciones contrastivas o evaluativas las teorías de entrada son precisamente aquéllas que se someten a evaluación y crítica; y en las investigaciones aplicativas o tecnológicas las teorías de entrada constituyen el soporte esencial a partir del cual se proponen prototipos y aplicaciones de uso y acción.
Teorías de Salida o w-teorías: son aquellas teorías que cumplen el papel de hallazgos o explicaciones adecuadas a un determinado problema. Evidentemente, este tipo de teorías sólo existen en las investigaciones explicativas (aquéllas orientadas a producir teorías). Las Teorías de Salida constituyen el producto terminal de este tipo de investigaciones.
Por otro lado, de acuerdo a su utilidad con respecto a las exigencias empírico-teóricas o metodológicas, las teorías pueden tener una función más ligada a las necesidades observacionales y explicativas o más ligadas a las necesidades operativo-procedimentales. Según esto, tendríamos dos tipos de teorías:
Teorías de Servicio: son aquéllas que no guardan una relación directa con los hechos bajo estudio sino más bien con las condiciones metodológicas de trabajo. Por ejemplo, la Teoría de Probabilidades (en el caso de los diseños estadísticos) es una teoría de servicio muy útil para el tratamiento metodológico de una infinidad de problemas, independientemente del contenido específico de dichos problemas. Lo mismo ocurre con la Teoría de Conjuntos, de Relaciones y Funciones, las cuales permiten el manejo organizado de propiedades y conceptos, independientemente del contenido empírico y teórico de éstos.

Teorías Sustantivas: son aquéllas que guardan una relación directa con el contenido empírico y teórico de los datos de la investigación. Así, por ejemplo, la Teoría de la Acción ha sido en muchos estudios una importante teoría sustantiva para explicar los hechos discursivos, comunicacionales y lingüísticos.

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